lunes, 18 de mayo de 2009

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Prefiero emocionarme por Stevenson,
un msj tuyo, la arquitectura
de un orgasmo, un gol y una plaza,
la mujer pequeña que se sienta al lado
y abarrota el bus a San José
de selva y de menta,
el frío de la Hondura que me separa
y me une a mi hermano y a mi infancia,
perder los anteojos, los archivos, el compás,
el pin de la tarjeta y los pasos
que da trastabillando
Johnnie W. por mi sangre.

viernes, 15 de mayo de 2009

Nano

El lunes Nano cumplió diez años fuera. El viaje se alarga cada año más, aun con imprevistos. No sé si las provisiones que le envié con mi hermano y lo que se habrá encontrado allá serán suficientes para mantener en forma de herradura al bigote que le cortaron a traición mientras sostenía sus ronquidos, aún en coma. O para mantener a raya (o sea, rectas) las varillas de su paraguas negro y los paletones de su pantalón verde claro. No soy ingenuo: tampoco habrá betún negro para sus botas de zipper que hoy quizás me quedarían pequeñas. Ya son diez años y cinco diez sin verlo cruzar la calle o murmurar que necesita agua. O resolver en el jardín el dilema de un piecito. O renegar de Alajuela, que volvió a perder. O limpiar el LP de Negrete mientras tararea el track al que le doy play de nuevo, justo cuando voy a la ventana.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Nemo fue breve (breve elegía para un breve tigre)



1
Para vos
una selva de fieltro,
la gruta de calor de mis cobijas,
el paisaje rupestre
de este escritorio amotinado,
los siete colores
que renegás.

2
No fuiste la ficción de Verne.
Tampoco el milagro que roía
detrás de dos celdas y dos condenas
el laberinto apagándose de Borges.
No fuiste la ficción de Verne. No te alcanzó.