Termino estos días escuchando a Nacho y viendo a House. Los comienzo leyendo a Woolf y esquivando los arreglos navideños de todas las puertas de las casas que odio. Es sólo una alegoría, en realidad no es odio. El sentimiento ni siquiera tiene el nivel usual de la tristeza, sino que se sitúa en el punto muerto de cualquier otro cliché que no emociona para mal y mucho menos para bien. Por suerte ninguna de las dos.
Termino y comienzo estos días con un silencio más profundo, con una música más propia. Más fuerte que hasta hace poco. Yo mismo habría doblado la apuesta en mi contra. Ni siquiera habría pagado el rescate. Quién lo hubiera dicho. Cuestión de encontrar mi forma de alumbrar.
Luna, de Daniel.
lunes, 22 de diciembre de 2008
viernes, 19 de diciembre de 2008
pág. 64
"Y mientras sufría su destierro en la alfombra, experimentó una de esas trombas de tumultuosas emociones, en que el alma se ve unas veces lanzada contra las rocas y hecha trizas, y otras –cuando encuentra un punto de apoyo y consigue encaramarse lenta y dolorosamente por el acantilado- llega a tierra firme, y se halla por fin sobreviviendo a un universo en ruinas y divisando ya un nuevo mundo creado con arreglo a un plan muy diferente. ¿Qué ocurriría en este caso: destrucción o reconstrucción?"
Flush, de Virginia Woolf
Flush, de Virginia Woolf
miércoles, 17 de diciembre de 2008
El problema es el corazón
Cuando dieron el diagnóstico, Gregory House no tuvo siquiera una palabra o un juego de miradas, sino tres minutos de comerciales. Y si el problema realmente era el corazón, la niña yoga quizá moriría como suelen morir todas las niñas yogas, y todas las demás, para serte sincero (cucharas, cucharas). Para volver a serte sincero ayer no hice zapping, sino que me di cuenta que algunas de esas niñas sobreviven, aunque como vos, no del olvido.
(Sucedió en Dr. House. Temporada 3. Episodio 1: Significado)...
Luego de que al segundo paciente se le aplicó cortisona, éste volvió de la parálisis, aunque nadie le dijo a House que tenía razón. "Todo el mundo miente", dijo Lisa, vestida sólo con un camisón blanco. Como toda mujer en camisón, tenía razón.
(Casi sucede exactamente así en Dr. House. Temporada 3. Episodio 1: Significado)lunes, 15 de diciembre de 2008
dosmilocho {resumiendo}
De las pocas cosas que recuerdo de Ediardo, Marco y Wilfrido, mis profesores de matemática en el colegio desde 8° hasta 5°, es que el orden de los factores no altera el producto. Además de sus nombres (cosa importante ya que de mi profesor de 7° solo recuerdo que era un hijueputa), esa máxima y la máxima de la vocación que compartían los dos últimos han sido números primos en la ciencia siempre inexacta de mi vida. Si hablamos del libro de Fitzgerald, el factor vejez supone un cambio drástico en el resultado, pero esa es otra posteada, coming soon.
El tema viene porque quiero evitar el olvido, los sentimentalismos, las llamadas cajoneras y los hipócritas regalos que equivalen a un preaviso emocional, sin que el orden de los factores altere la interpretación del producto. Por eso te mando un abrazo y un besote a vos (a vos no, a la chavala de al lado).
Carmen, por todo lo que escuché arder en vos, llover en vos, seguir en vos. Y por tu Paula que dijo buuu en el sillón café. Y por un café que te espera.
Iva, por entender Macondo como las últimas tres páginas de una onomatopeya.
Miche, por escuchar, decir, pensar, escucharte. Por tu temor irreparable por lo que temo ser. Por el mar ajeno. Por la mar tan propia como nuestras palabras, que a veces parecen salir de la misma boca. Por Perez Reverte.
Mónica, por tus abrazos y por Sonámbulo.
Dani, por tus películas ciegas y tu baile sin compás.
Carlos, por tus preguntas.
Profe, por sus lágrimas.
Karen, por escucharme pensar (en Kundera y en mi insoportable levedad).
Wil, por escucharme cantar y verme divagar. Por el adicto Jhonny Cash y el patético Nacho Vegas. Por Roy, Diego y Leo.
Karla, por la fortuna y por La Fortuna. Por Sebastián mordiendo los sillones mientras yo saltaba del bungiee.
Joy y Wil, por la Luna Morena, llena como nunca este fin de semana.
Daya, por volver a bailar.
David, Lu y Eva, que en algún momento volverán.
Cinthya, por el zodiaco y por tus ojos negros.
Ma, por el abrazo que me diste amanecer domingo y por la canción que te gustaba tanto.
Pa, por verte en el espejo y recordar tu bigote mientras me rasuro.
Ale, porque no sé todavía por qué te fuiste y no sé todavía si te has ido.
Por la poesía que regresó. Por las tijeras anaranjadas que el sábado cortaron la lluvia negra de mi pelo. Por correr bajo la neblina de Coronado y de tu recuerdo. Por los caballos, los salmones, el bungiee, el baile y La Sentina. Keep walking. Y por los que nunca volverán a estar.
Gracias.
Loco, del Salmón.
El tema viene porque quiero evitar el olvido, los sentimentalismos, las llamadas cajoneras y los hipócritas regalos que equivalen a un preaviso emocional, sin que el orden de los factores altere la interpretación del producto. Por eso te mando un abrazo y un besote a vos (a vos no, a la chavala de al lado).
Carmen, por todo lo que escuché arder en vos, llover en vos, seguir en vos. Y por tu Paula que dijo buuu en el sillón café. Y por un café que te espera.
Iva, por entender Macondo como las últimas tres páginas de una onomatopeya.
Miche, por escuchar, decir, pensar, escucharte. Por tu temor irreparable por lo que temo ser. Por el mar ajeno. Por la mar tan propia como nuestras palabras, que a veces parecen salir de la misma boca. Por Perez Reverte.
Mónica, por tus abrazos y por Sonámbulo.
Dani, por tus películas ciegas y tu baile sin compás.
Carlos, por tus preguntas.
Profe, por sus lágrimas.
Karen, por escucharme pensar (en Kundera y en mi insoportable levedad).
Wil, por escucharme cantar y verme divagar. Por el adicto Jhonny Cash y el patético Nacho Vegas. Por Roy, Diego y Leo.
Karla, por la fortuna y por La Fortuna. Por Sebastián mordiendo los sillones mientras yo saltaba del bungiee.
Joy y Wil, por la Luna Morena, llena como nunca este fin de semana.
Daya, por volver a bailar.
David, Lu y Eva, que en algún momento volverán.
Cinthya, por el zodiaco y por tus ojos negros.
Ma, por el abrazo que me diste amanecer domingo y por la canción que te gustaba tanto.
Pa, por verte en el espejo y recordar tu bigote mientras me rasuro.
Ale, porque no sé todavía por qué te fuiste y no sé todavía si te has ido.
Por la poesía que regresó. Por las tijeras anaranjadas que el sábado cortaron la lluvia negra de mi pelo. Por correr bajo la neblina de Coronado y de tu recuerdo. Por los caballos, los salmones, el bungiee, el baile y La Sentina. Keep walking. Y por los que nunca volverán a estar.
Gracias.
Loco, del Salmón.
viernes, 12 de diciembre de 2008
friday
"En Harry, por el contrario, era otra cosa; en él no corrían el hombre y el lobo paralelamente, y mucho menos se prestaban mutua ayuda, sino que estaban en odio constante y mortal, y cada uno vivía exclusivamente para el martirio del otro, y cuando dos son enemigos mortales y están dentro de una misma sangre y una misma alma, entonces resulta una vida imposible" (El lobo estepario, de Herman Hesse)
Ocho y medio, del estupendo y patético Nacho.
Ocho y medio, del estupendo y patético Nacho.
lunes, 8 de diciembre de 2008
17 días para navidad
A falta de un "Suprimir Diciembre" entre las teclas rápidas de mi teclado, y a falta de 17 días para que llegue esa noche extraña, inmisericorde, inaplazable e hijueputa, solo quisiera recordarte y recordarme algo de lo que me ha intentado enseñar Dios/ElAzar/ElDestino, y que aveces consigo entender, aunque me pase las horas pensando en vos: ''Por mucho dinero que tengas hay una cosa que nunca podrás comprar: un dinosaurio'' (Homero J. Simpson)
Sobra la luz, de nuestro querido Fito y sus Fitipaldis, para escuchar y bailar con vos.
Sobra la luz, de nuestro querido Fito y sus Fitipaldis, para escuchar y bailar con vos.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Espergesia
En algún lugar leí que Vallejo estaba en eterna fuga con Dios, en esa lucha que algunos hacemos tácita, que otros hacemos evidente -según el día o según la noche-. A 70 años de su muerte (sí, diez veces 7) me resulta imposible no querer recordar aquella imagen de diciembre, de enero, de fuga, de espergesia. Con un abrazo al peruano y mundial César Vallejo.
Espergesia (fragmento) César Vallejo
Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar;
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.
Espergesia (fragmento) César Vallejo
Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar;
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
lunes, 1 de diciembre de 2008
viernes, 28 de noviembre de 2008
7 azahares
Flor de tilo.
Azahar de naranja.
Pasiflor.
La hoguera de tu vanidad que no se apaga.
La canción que otro compuso.
Anís de estrella.
El libro de Kundera. Hierba de gato.
"La mia parte di letto
in questa parte di vita".
Parménides. Menta.
Naranjo agrio. Una posteada
que leerás en diciembre.
Come musica, de Lorenzo Jovanotti.
Azahar de naranja.
Pasiflor.
La hoguera de tu vanidad que no se apaga.
La canción que otro compuso.
Anís de estrella.
El libro de Kundera. Hierba de gato.
"La mia parte di letto
in questa parte di vita".
Parménides. Menta.
Naranjo agrio. Una posteada
que leerás en diciembre.
Come musica, de Lorenzo Jovanotti.
jueves, 27 de noviembre de 2008
miércoles, 26 de noviembre de 2008
martes, 25 de noviembre de 2008
lunes, 24 de noviembre de 2008
La teoría del color
En San José dejé la luz
que no necesitábamos
junto a la ropa triste
de una lavadora ajena,
junto al horario de la oficina
y de los buses de San Isidro,
junto a un poema que no podía escribir
porque faltaba otra luz,
la de tu nombre.
que no necesitábamos
junto a la ropa triste
de una lavadora ajena,
junto al horario de la oficina
y de los buses de San Isidro,
junto a un poema que no podía escribir
porque faltaba otra luz,
la de tu nombre.
viernes, 21 de noviembre de 2008
jueves, 20 de noviembre de 2008
La música de la ventana
Hoy la tropósfera da tono
para hablar con vos
al mirar por la ventana.
Vacío, en la suma homónima de mp3, por Daniel Drexler. Para la Onomatopeya {en la próxima te posteo a los 13 o al Muchachito}
Y Home of the blues, de Jhonny Cash, recomendando y dedicando Walk the line.
Y Atroz, del increíble Jose Manuel Aguilera, de la adorada Barranca, de la nueva y divina Providencia. Para el fuego del que surgen todos los incendios {no te la creas, no hay hipervínculo a vos}
para hablar con vos
al mirar por la ventana.
Vacío, en la suma homónima de mp3, por Daniel Drexler. Para la Onomatopeya {en la próxima te posteo a los 13 o al Muchachito}
Y Home of the blues, de Jhonny Cash, recomendando y dedicando Walk the line.
Y Atroz, del increíble Jose Manuel Aguilera, de la adorada Barranca, de la nueva y divina Providencia. Para el fuego del que surgen todos los incendios {no te la creas, no hay hipervínculo a vos}
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Los mariachis callaron
Los mariachis callaron
y de mi mano sin fuerza
cayó mi copa
sin darme cuenta.
Ella, de Jose Alfredo Jiménez, con la voz de Jorge Negrete.
{Gracias a mi tata, que me sigue dando tanto -sí, suena mejor en tu LP-}
viernes, 14 de noviembre de 2008
De Cóbano a Paquera
La púa
de los alambres, sin saberlo,
separa este verso del anterior
y del anterior.
de los alambres, sin saberlo,
separa este verso del anterior
y del anterior.
De Las Delicias a Cóbano
La luz
se enhebra completa en el verde,
se arremolina en torno a todo
igual que vos.
se enhebra completa en el verde,
se arremolina en torno a todo
igual que vos.
El Carmen de Sapotal de Nandayure
Al mediodía del jueves solo hay una sombra. Allí naufraga una bicicleta para tres personas, una iglesia, una cancha de futbol y una pulpería, el recuerdo difuso de tus hombros quemados, un día azul y un silencio verde. {Debajo de todo se cuela el clic de una cámara fotográfica y un silencio no menos callado, que es el que escribo}.
martes, 11 de noviembre de 2008
Metáforas
Las Delicias, Paquera, Coyote, Gigante, Jicaral, Javilla, San Miguel, Pueblo Nuevo. Sitios que no sabían de vos... Donde los derrumbes, el A/C, los desvíos, los héroes de David Bowie y los puentes inconclusos no sabían que eran una metáfora.
sábado, 8 de noviembre de 2008
Paulatino
Recuerdo poco de ayer. Recuerdo que vos me abrazabas como si aún nadie hubiera descubierto el fuego. Que el choque de dos piedras o dos cuerpos muestra idénticos resultados.
Recuerdo que eso fue un sueño posterior que paulatino fue deshilando toda mi memoria.
Recuerdo que eso fue un sueño posterior que paulatino fue deshilando toda mi memoria.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Taxistas y piratas
- 1000 pedazos? Mi corazón no da para tanto.
- Cuando son mil los pedazos es imposible volver a armarlo.
- Aunque siempre me gustó jugar lego. Diría mecano, pero nunca tuve.
- Los que les gustaba el mecano les gustaba complicarse. Con conocimiento de causa: mi hermano, a causa de un mecano decidió hacerse ingeniero mecánico.
- Yo, a causa de una caja de legos de piratas, decidí que me gusta el whisky y los libros de Stevenson.
Gracias a la Soto.
- Cuando son mil los pedazos es imposible volver a armarlo.
- Aunque siempre me gustó jugar lego. Diría mecano, pero nunca tuve.
- Los que les gustaba el mecano les gustaba complicarse. Con conocimiento de causa: mi hermano, a causa de un mecano decidió hacerse ingeniero mecánico.
- Yo, a causa de una caja de legos de piratas, decidí que me gusta el whisky y los libros de Stevenson.
Gracias a la Soto.
¿Qué playa era esa?
Estábamos en la playa. Vos recostado lejos del mar, y ella con un vestido beige un tanto gastado por las horas y la arena, perdón la redundancia. Vos no querías entrar en el mar, aunque después entraste a una casa vieja, que poco tenía de distinto. Yo entré primero en el mar. Luego en ella. Luego en la casa. Allí se acabó el sueño.
sábado, 1 de noviembre de 2008
¿Me olvidarás, Clementine?
Según 20minutos.es y la revista Neuron, científicos estadounidenses consiguieron borrar selectivamente recuerdos en la mente de un ratón. La asociación directa con la película Eternal sunshine of a spotless mind es inminente. ¿Creés que podamos alguna vez tratar algunos recuerdos hasta borrarlos por fin, como has deseado siempre? Antes de que me respondás y escribás en un post it la lista de pendientes de olvidar y anotarme en ella, recordá -mientras podás- a Clementine y Joel corriendo por su memoria para salvarse, mientras yo, abrazado a vos, me salvaba también.
viernes, 31 de octubre de 2008
De la vida desatenta
Encaminados hacia el día de los muertos y/o los santos, te regalo a vos este poema que te recuerda y te acerca un tanto más, si no es que estás ya demasiado cerca. Elegía, de Miguel Hernández, con la banda sonora de Joan Manuel Serrat, en un video de 1992. Justo cuando vos tenías 15 y yo 7, como en quiniela.
Elegía
[Miguel Hernández, 1935]
(En Orihuela, su pueblo y el mío,
se nos ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería...)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
Elegía
[Miguel Hernández, 1935]
(En Orihuela, su pueblo y el mío,
se nos ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería...)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
jueves, 30 de octubre de 2008
La víspera...
"hey, ya la sala constitucioblah avaló el último proyecto de tlc, ahora solo falta el segundo debate, la firma de arias y depositarlo para q podamos comprar telefonos a $10 el minuto pero con geniales promociones, como un ahorro de $2 el minuto si llamas a tu exsuegra"
(Gracias por escribirme Mónica. Lástima que mi primer posteada sea repetir una noticia tan mala)
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