viernes, 16 de enero de 2009

Eco

Abandono la lluvia a su suerte, buena o mala. Abandono las letras a su albedrío, siempre libre. Pero ni la una ni las otras me quieren abandonar aún. Y para evitar que además pasen los días y las noches sin saber yo de tí, le doy play a esta canción que busca reflejarse, hacer eco en tus rodillas.



Una nota que cae, de mis amados barrancos, con un coro soberbio. ¿Te recuerda al Quijano que desdibujaba Borges, al río de Heráclito, a la sombra que sigue jugando en nuestras manos?

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