cambiaba la hora del desayuno según el día. cuando iba a morir lo hacía a las 9am. puntual. los demás días daba dos vueltas más o dos vueltas menos en la cama y el cronograma entero se caía.
-es que se dejó morir.
lo hacía cada tres o cuatro versos, según el texto. depende de que huyera de la rima o se toparan de frente, adrede.
viernes, 28 de agosto de 2009
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No podía esperar menos de tu pluma. ¡Adiós Felipe!
ResponderEliminarya sin minúsculas (http://driera.blogspot.com/2009/08/wish-you-were-here.html)
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