Hoy es día del libro. Si bien algunos son el infierno de un árbol, otros son el cielo. La metáfora que dibuja esa transmutación roza la belleza profana de Cervantes, los últimos versos de Lorca inundando de cocodrilos Nueva York o de Kundera desdeñando la vida en el exilio.
El libro y nuestro purgatorio virtual son caminos, letra a letra, hacia la felicidad, la belleza y la inteligencia. Son esa suma de pequeñas y simples cosas que de repente advertimos en el rocío sobre la silla que olvidamos en el jardín, en el vello casi rubio que empieza a despertar en tus brazos, aletargado de la vida fuera de mi cama. O quizás el mensaje casi anónimo que hace cosquillas en los dedos mientras tecleo y aguanto la respiración y aguardo la justa suma de letras.
(También Hemingway delira). Canción de Aute, interpretación de Ibrahim y el resto de los Buenavista.
jueves, 23 de abril de 2009
lunes, 20 de abril de 2009
Deudo
Te debo varias fotografías. Varios textos que te empeñás en llamar poesía. Si todo se trata de un infantil croquis de tu sombra, te respondo.
viernes, 3 de abril de 2009
Inconsciente
Una de las cinco conferencias que dió Jorge Luis Borges en la Universidad de Belgrano en 1979 gira en torno al tema de la inmortalidad. El libro que la alberga apareció en mis manos entre revistas viejas de una comprayventa improvisada en un kiosko de San José. El tema apareció de nuevo en mi vida unos días antes de que llegara esta fecha en que recuerdo 1999 y cómo se apagó el calor de mi mamá.
En la conferencia Borges presenta -entre otras- la téoría de Santo Tomás de Aquino, y otros autores. Ellos hablaban de una fuerza vital que quiere ser eterna, más allá de la materia e incluso a pesar de ella. A diferencia de la idea de una inmortalidad personal, Borges subraya que hay que restarle importancia al origen explícito de esa memoria. "Quizás lo más importante es lo que no recordamos de un modo preciso, quizás lo más importante lo recordamos de un modo inconsciente", dice en su penúltimo párrafo.
Desde hace diez años acaso recuerdo algunas fechas inevitables (las evitables a veces aparecen sin tocar la puerta). Aun así, hoy escribo y te recuerdo. Pero me gusta saber que hay quien te ve en mis ojos como en mi sonrisa y en mi nariz aparece nuestro Nano, y a veces en mi voz Alex. Me gusta saber que los besos que me diste me curan ahora los raspones del alma. Y que mientras lo escribo sonrrío sin querer, inconsciente.
En la conferencia Borges presenta -entre otras- la téoría de Santo Tomás de Aquino, y otros autores. Ellos hablaban de una fuerza vital que quiere ser eterna, más allá de la materia e incluso a pesar de ella. A diferencia de la idea de una inmortalidad personal, Borges subraya que hay que restarle importancia al origen explícito de esa memoria. "Quizás lo más importante es lo que no recordamos de un modo preciso, quizás lo más importante lo recordamos de un modo inconsciente", dice en su penúltimo párrafo.
Desde hace diez años acaso recuerdo algunas fechas inevitables (las evitables a veces aparecen sin tocar la puerta). Aun así, hoy escribo y te recuerdo. Pero me gusta saber que hay quien te ve en mis ojos como en mi sonrisa y en mi nariz aparece nuestro Nano, y a veces en mi voz Alex. Me gusta saber que los besos que me diste me curan ahora los raspones del alma. Y que mientras lo escribo sonrrío sin querer, inconsciente.
viernes, 27 de marzo de 2009
La censura no existe, mi amor
A 33 años del inicio de la dictadura militar que marcaría a muchos más allá de las fronteras argentinas, la memoria sigue siendo el arma más eficaz -por no decir única- q recuerda el horror y promete la esperanza. La memoria que tanto nos falta a todos en latinoamérica y a la que los ticos dedicamos 3 días -casi de luto- para luego voltear la cara.
Esto es de Raúl Porcheto, interpretado por Juan Carlos Baglietto en un montaje fantástico. Metáfora hermosa y fuerte de la censura de aquellos días. Otro déjà vu.
Esto es de Raúl Porcheto, interpretado por Juan Carlos Baglietto en un montaje fantástico. Metáfora hermosa y fuerte de la censura de aquellos días. Otro déjà vu.
martes, 24 de marzo de 2009
La sonrisa
Una sonrisa lenta, muy lenta, de desdén y de sabiduría infinita al mismo tiempo. Una de aquellas sonrisas que ninguna niña ha tenido tiempo de aprender en su vida, sino que son innatas, hechas de esa lucidez y esa mirada penetrante que en las mujeres constituye exclusivo patrimonio; fruto de siglos y siglos de ver, en silencio, a los hombres cometiendo toda suerte de estupideces.
El capitán Alatriste, capítulo 6. De Arturo y Carlota Pérez-Reverte
El capitán Alatriste, capítulo 6. De Arturo y Carlota Pérez-Reverte
viernes, 20 de marzo de 2009
El duelo
-No queda sino batirnos- añadió el poeta al cabo de unos instantes.
Había hablado pensativo, para sí mismo, ya con un ojo nadando en vino y el otro ahogado. Aún con la mano en su brazo, inclinado sobre la mesa, Alatriste sonrió con afectuosa tristeza.
-¿Batirnos contra quién, don Francisco?
Tenía el gesto ausente, cual si de antemano no esperase respuesta. El otro alzó un dedo en el aire. Sus anteojos le habían resbalado de la nariz y colgaban al extremo del cordón, dos dedos encima de la jarra.
-Contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia -dijo lentamente, y al hacerlo parecía mirar su reflejo en la superficie del vino-. Que es como decir contra España, y contra todo.
El capitán Alatriste, capítulo 3. De Arturo y Carlota Pérez-Reverte
Había hablado pensativo, para sí mismo, ya con un ojo nadando en vino y el otro ahogado. Aún con la mano en su brazo, inclinado sobre la mesa, Alatriste sonrió con afectuosa tristeza.
-¿Batirnos contra quién, don Francisco?
Tenía el gesto ausente, cual si de antemano no esperase respuesta. El otro alzó un dedo en el aire. Sus anteojos le habían resbalado de la nariz y colgaban al extremo del cordón, dos dedos encima de la jarra.
-Contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia -dijo lentamente, y al hacerlo parecía mirar su reflejo en la superficie del vino-. Que es como decir contra España, y contra todo.
El capitán Alatriste, capítulo 3. De Arturo y Carlota Pérez-Reverte
jueves, 19 de marzo de 2009
Las simples cosas
Mientra en México organizan un homenaje a Chavela, por sus 90 años de piropear la vida, empiezo por acá un homenaje propio y pequeño. Pequeño como las simples cosas de la vida. Versión Cupaima.
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